Fue un proceso muy bonito y sorprendente. En unos días descubrimos que sí, ¡que seríamos padres!

"Nuestra experiencia:

Teníamos muchas ganas de ser padres, pero después de un año intentándolo y estar bastante preocupados, una amiga nos comentó que  Montserrat nos podría ayudar emocionalmente. No teníamos nada que perder y decidimos contactar con ella. Nunca nos habíamos planteado hacer un trabajo emocional de pareja hasta entonces.

Contactamos con ella y solo escuchar su voz dulce y tranquila nos transmitió mucha confianza y seguridad. Concretamos un encuentro para conocernos y hacer la Constelación Familiar que nos recomendó.

Aquella tarde de jueves fue muy mágica. Entramos en la sala sin saber muy bien qué haríamos pero dispuestos a expresar, sentir y compartir aquellas emociones, sentimientos, angustias... que fueran surgiendo a lo largo de la constelación.

Lo que vivimos allí dentro fue muy especial, Montserrat en todo momento nos acompañó con mucha delicadeza y siempre respetó nuestras reacciones, emociones y vivencias. Nos sentimos muy cómodos en un ambiente de confianza y proximidad.

Unas semanas después, Montserrat recomendó que hiciera una Sanación de útero para tratar toda la parte más fisiológica. Un encuentro muy íntimo y respetuoso.

Fue un proceso muy bonito y sorprendente. En unos días descubrimos que sí, ¡que seríamos padres! 

Siempre le estaremos agradecidos y le tendremos un aprecio muy especial por todo lo que nos ha ayudado, y sobre todo por su manera de hacer y de ser.

¡Gracias Montserrat!"

Gerard y Gemma.